Rejuvenecimiento Facial

A medida que los años van llegando nuestro rostro sufre transformaciones por efectos de la gravedad, exposición solar, estrés o por factores genéticos. Aparecen surcos profundos entre la nariz, mejillas y labios (surcos nasogenianos), caída de las mejillas, grasa y arrugas en el cuello, perdiéndose la definición armónica de la cara.
La ritidectomía, ritidoplastia o facelift, como también le llaman, es un procedimiento que no detiene el envejecimiento, pero logra un retraso del mismo 8-12 años de edad aparente según el caso, siempre procurando producir un aspecto natural y jovial en cada paciente.

La cirugía consiste en resecar el exceso de piel y grasa de cara y cuello, tensar los músculos y el tejido conectivo. Este procedimiento puede ser realizado de manera individual o en combinación con otras cirugías faciales, tales como, elevación de las cejas cuando estas se han caído por debajo del borde orbitario y es necesario recolocarlas en posición, corrección de la frente, cirugía de párpados (blefaroplastia) cuando hay presencia de bolsas grasas y/o piel en exceso, mentoplastia, lipoescultura y cirugía de nariz (rinoplastia).

En su primera consulta evaluamos su estado general de salud, los depósitos de grasa existentes, la pérdida de tono y elasticidad de la piel y la caída del macizo facial; los beneficios y límites de los resultados según el grado de deterioro facial del paciente. Es importante conocer si es fumador o sufre de alguna patología del tracto respiratorio que por lo regular retrasa la cicatrización por lo que se solicitará dejar de fumar un tiempo antes del procedimiento; no tomar aspirina o sus derivados dos semanas antes y después de la cirugia, al igual que vitamina E y omega. Se indicará estudios de laboratorio, valoración cardiovascular preoperatoria y exámenes de función respiratoria si es necesario; se le suministrará las indicaciones de preparación preoperatorias de lugar.

Este procedimiento se realiza bajo anestesia local con sedación asistida o anestesia general.

Las incisiones son individualizadas para cada paciente, por lo general inician en la zona temporal dentro del cuero cabelludo, continua dentro de la oreja pasando por debajo del lóbulo y continuando hasta el pelo siguiendo los pliegues naturales de la oreja en su parte posterior. Una pequeña incisión en algunos casos se realiza debajo del mentón para acceder a la región media del cuello complementando así la apariencia final de los resultados. Una vez hecho el despegamiento de la piel, se eliminará el exceso de grasa, se tensan los músculos y el tejido conectivo y se reseca el exceso de piel. Las suturas son colocadas en líneas naturales lo que provocará que sean cada vez menos notorias hasta finalizar el proceso de cicatrización donde quedarán ocultas al máximo. Regularmente se deja drenaje 1-2 días por detrás de las orejas en el cuero cabelludo para impedir la colección de líquidos debajo de la piel, un vendaje acojinado semicompresivo frio y estancia hospitalaria de 1-2 días.

Al ser dado de alta el paciente debe cumplir a cabalidad una seria de recomendaciones para su pronta recuperación, tales como: no tomar aspirina o sus derivados por 2 semanas así disminuimos el riesgo de sangramiento postoperatorio, no bajar ni flexionar la cabeza, así evitamos el sufrimiento de la piel y ruptura de suturas, no realizar esfuerzos físicos, dormir semisentado y colocar almohadas adicionales en los hombros, favoreciendo así la más rápida desinflamación, evitar el acto de silbar, besar y comer alimentos que requieran una masticación continua y rigurosa los primeros días, al igual que el uso de vendaje de compresión moderada la primera semana. Puede lavar el pelo y la cara periódicamente con agua potable y realizar la curación y tomar la medicación según prescripción médica. Deambulación moderada, evitar calor en exceso, incluyendo el secador de pelo ya que existen zonas normales sin sensibilidad temporalmente y podrían producirse quemaduras serias.

El retiro de las suturas se inicia próximo a los 4 días postoperatorios y finaliza cerca de los 10 días según la cicatrización de la persona.

Evitará el sol directo durante su proceso de cicatrización, uso continuo de bloqueador solar durante este tiempo.

Existen nuevas terapias y avances tecnológicos y científicos adicionales que favorecen la recuperación y el mejoramiento estético de su cara y cuello posterior a la cirugía, las cuales serán conversadas y explicadas por el Dr. Schimensky en las consultas de seguimiento en el consultorio.

En 2-3 semanas la paciente puede iniciar su vida cotidiana moderada.

ANTES Y DESPUES

OTROS PROCEDIMIENTOS